Birkenstock 1774
Las raíces de BIRKENSTOCK se remontan a 1774, cuando Johann Adam Birkenstock figuraba registrado como zapatero en Alemania. A finales del siglo XIX, Konrad Birkenstock desarrolló las primeras plantillas flexibles, iniciando la investigación anatómica que definiría la marca. La célebre plantilla, diseñada para respetar la forma natural del pie, sigue siendo el punto de partida de cada modelo. Sandalias como Madrid, Arizona y Boston combinan funcionalidad, comodidad y un lenguaje de diseño esencial que se ha vuelto icónico con el tiempo. La producción mantiene un fuerte vínculo con Alemania y con materiales como el corcho, el látex, la piel y el ante. BIRKENSTOCK entiende el calzado a través de una filosofía clara: crear productos duraderos y cómodos en los que bienestar, calidad de construcción y sencillez estética existen al margen de las tendencias.